Paqui Zaragozá

Profesora de costura y patronaje

Paqui Zaragozá es una persona comprometida con su trabajo. Diplomada en Corte y Confección por el Sistema Martí en el año 1992 ejerce este oficio con una gran vocación, y le dedica todo su entusiasmo, algo que transmite a sus alumn@s.
Siempre va descubriendo nuevos horizontes y ahora ha puesto en marcha la enseñanza online, donde se puede aprender a coser desde un estor, hasta un vestido de valenciana, pasando por un vestido o unos pantalones. No solo enseña a tomar medidas, hacer el patrón, cortar la tela y después coserla, ¡no! Ella no se queda solo en la práctica; ella va más allá y te da conocimientos de las piezas porque es muy perfeccionista.
Tiene un grandísimo entusiasmo por la ropa tradicional valenciana, por estudiar su historia, los materiales a emplear y la función que en su momento realizaban. L@s alumn@s que la han tenido y l@s que ahora la tienen como maestra saben de su dedicación y su paciencia para enseñar junto con su carácter muy agradable.
Salvador Mercado Machí
Director del grupo de danzas Alimara de la Soc. Coral El Micalet

Un poco sobre mí...

El primer recuerdo que tengo relacionado con mi pasión por la costura es en casa de mis abuelos paternos. Mi abuela era costurera y ella fue la que me inició en este arte, con apenas 5 años (mis pies no llegaban casi a los pedales de la máquina de coser). Mi abuela me enseñó a manejar la máquina, me la sacaba a la puerta de su casa y me hacía coser rectas, orillas y sobre todo a pedalear con un movimiento constante (la máquina era de pedales). Mi abuela me dio la máquina cuando era muy mayor, y la conservo en un lugar preferente en mi casa.

Me enseñó también a coser a mano, a cortar sin patrones. Midiendo de aquí y de allá conseguía lo que se proponía. A los 10 años conseguí un diploma de matrícula de honor en clase de costura, el primero de unos cuantos…

Soy emprendedora; esta parte de mi carácter la he heredado de mi madre. Cuando empecé a coser con 5 años ya hacía trajes para las muñecas, monederos, bolsitos y todo lo que se me ocurría. Luego lo vendía o lo cambiaba por algo que me gustara. Soy muy ordenada, constante y positiva, sin prisa pero sin pausa. Poquito a poco todo lo que quería conseguir en mi vida profesional lo he ido logrando… ¡y es que soy muy cabezota!

Quise ser maestra a partir de los 14 años, ya que me encantaba compartir todo lo que sabía, y de paso aprender todo lo que me enseñaran. Soy integradora social y me llena de satisfacción trabajar con colectivos marginados. Me gusta hacer itinerarios formativos para mis alumn@s y lograr que se den cuenta de que todo lo que se aprende no cae en saco roto.

Soy muy familiar, y en mis clases intento transmitir mi pasión por mi trabajo. En fin, soy ante todo docente porque me gusta enseñar, y cuando se enseña lo que te gusta, esta pasión se transmite en el aprendizaje, haciéndolo más fácil y ameno.

Colecciono dedales, tengo cerca de 500, todos numerados y catalogados. En el número correspondiente pongo del material con el que está hecho, de dónde proviene, si lo he comprado yo, o en su caso el nombre de la persona que me lo ha regalado, y el año en el que fue a formar parte de mi colección. En definitiva, ¡tengo dedales de todo el mundo!

Me gusta mucho la lectura, sobre todo la que trata de otras épocas y se desarrolla en diferentes culturas. Viajo por todo el mundo cuando leo, ni qué decir tiene que todo lo que se edita relacionado con la indumentaria artesanal, tradicional, histórica y también confección industrial forma parte de mi biblioteca. No me resisto, ya que con ello puedo ampliar y contrastar mis conocimientos.

Forman también parte de mis aficiones el viajar con moto. Mi marido y yo llevamos muchos kilómetros recorridos… y los que nos quedan por recorrer. Me encanta estar en contacto con la naturaleza, caminar, el camping, el mar, las plantas, la cerámica y sobre todo el trencadís.

Espero que lo disfrutéis tanto,
como lo hago yo